Respuesta breve
Tres pasos: observar el flujo, contabilizar las pérdidas y elegir la única prioridad con mayor impacto en el negocio.
Lean no empieza por la herramienta
5S, tableros, Kaizen, TPM o la formación no son el objetivo. Son medios. Cuando una organización lo implanta todo a la vez, genera actividad sin foco y pierde rápidamente el compromiso del equipo.
1. Observar el flujo
Recorre el proceso desde el pedido hasta el envío. Observa dónde espera el trabajo, dónde retrocede, dónde aparecen los defectos y dónde las decisiones no tienen responsable.
2. Contabilizar las pérdidas
Mide la espera, las averías, los cambios de formato, los defectos de calidad, la sobreproducción, el transporte innecesario y el trabajo administrativo. Los datos deben conducir a una prioridad, no a otro informe.
3. Elegir la prioridad
Elige uno o dos problemas que más afecten al cliente, al resultado financiero o a la capacidad de producción. Solo entonces elige la herramienta y el responsable de la acción.
Autor
Andrzej Smoleński — director de producción y transformación operativa, Lean Six Sigma Master Black Belt. Más de 20 años de experiencia desarrollando procesos, equipos y sistemas de gestión.